Hay dos empleados de nuestra empresa que nunca se dignan contribuir a las tareas comunes. Son puntuales, en realidad. No hay memoria que un día de trabajo alguna vez haga empezado sin ellos. Sin embargo, la presencia es toda su contribución – y nadie piensa requerir de ellos más que eso!
Oscar es un pequeño perro negro sin raza, vagamente relacionado con poodle y perro-de-agua. Muy dueño de su nariz, se sospecha que está convencido de que el jefe de todo esto es él. Ladra furiosamente cuando se queda arrinconado en cualquier lugar o cada vez que quiere que le abran el grifo del bidé para beber.
Es loco por cariños y muy glotón. Siempre viene a rondar quien toma el desayuno y tiene la manía, en la hora del almuerzo, o intenta perseguir quien va al restaurante, por lo que a menudo lo cierran en este tiempo. O entonces trata de acompañar el equipo de gran formato en la furgoneta, cuando van a montar una valla publicitaria o decorar un escaparate.
Como buen profesional, no ladra a los clientes, pero su odio animal son los que vienen en busca de reciclar papel, en un camión grande. Esos lo ponen mismo furioso!
Oscar está con nosotros desde hace muchos años. Muchos clientes lo conocen y aman.
Princesa es más reciente, todavía niña. Gatita sin raza, lo que los veterinarios llaman europea común, naturalmente, tiene menos historia.
Muy tímida, suele quedar-se en el almacén de tintas y el acabado, haciendo expediciones rápidas al resto de la casa, pero con la retirada siempre lista.
Ya logró alcanzar una coexistencia pacífica con Oscar y comienza a disfrutar de los cariños por parte de otros seres humanos. Uno de sus retiros favoritos es el laberinto tridimensional formado por una pila de palets, otro un estante alto en el acabado donde es difícil que la molesten.
Es poco, pero sigue siendo pequeña. Nuestras colegas humanas, en particular, son muy aficionadas a ella.
Actualización
Terminada la fase de prácticas, Princesa consideró cuidadosamente las propuestas que surgieran. Finalmente, decidió irse a casa a de nuestro compañero Rui. El ha asegurado que la trataría con todo el amor. Pero el factor decisivo es las camas y sofás, lo que aquí no tenemos. Rui asegura que ella se convirtió en señora de su casa y el es feliz como su siervo.